una historia con una amiga
Hace algunos años en una banca fuera del salón de clase estaba sentado con una muchacha, platicamos de muchas cosas, estuvimos riendo, lloramos juntos y nos apoyamos, al terminar de platicar me dijo que me quería mucho como amigo, yo le comente que faltaba algo para ser su amigo y que lo había encontrado en esa pequeña platica.
Ella me prestó su hombro para llorar y hacer que mis penas fueran menos pesadas, me hizo reír y ver que cuando más mal nos vaya, siempre hay algún motivo para estar feliz.
Es muy difícil hacer un amigo y es muy fácil perderlo.
Muchas gracias Amiga

